El pasado mes de enero, el placentino Diego Neria fue noticia.
Y ahora, es una historia: «Al subir al avión, hago inventario de mi vida.
«Yo soy un don nadie, soy una persona de Plasencia, un pueblo de 40.000 habitantes.
Así empieza El Despiste de Dios (Tropo Editores), el libro en el que este extremeño de 47 años cuenta su vida, una lucha que llegó a su fin el 24 de enero, cuando entró en el despacho del Papa Francisco.
Me llamo Diego Neria Lejárraga y dicen que nací mujer, que luché durante años por conseguir el respeto de los demás y que un buen día decidí enviar una carta al Papa Francisco y éste me invitó a conocerlo: sin lunáticos la luna sólo sería un satélite más».
Fuente: http://elpais.com/politica/2015/10/07/actualidad/1444232924_759393.html
