Y todo ello a pesar de que la ley dice que, para el 4 de diciembre de 2017, Madrid debe ser una ciudad accesible.
Tomar algo con los amigosAlgo tan típico como eso, hacer vida, es casi una odisea para 94.787 personas en Madrid.
Pero si pudiera salir con más frecuencia, se encontraría con una auténtica yinkana: aceras mal asfaltadas, bordillos insuperables, ascensores y rampas que no funcionan.
Así que entre todos no suman la derrama suficiente para instalar el montacargas que le permitiría salir a la calle más a menudo.
Que el baño de la cafetería esté a nivel de calle y pueda abrirse fácilmente.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/03/26/madrid/1459025079_787909.html
