Después de tres intentos, Lula y su Partido de los Trabajadores (PT) llegaron al poder en 2003 mediante un pacto.
A Lula se le está persiguiendo en nombre del cambio político no consolidado que supuso la reforma brasileña.
A Lula se le persigue, como nunca se persiguió al PMDB.
Sin embargo, no hay que menospreciar que ahora en Brasil, el que la hace la paga, sea quien sea.
Y al mismo tiempo, lanzar un mensaje urbi et orbi de que el tiempo de las reformas ha llegado a su fin.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/13/actualidad/1457905554_058430.html
