Tanto se preocuparon Albert Rivera y Pablo Iglesias de las buenas maneras que el debate de anoche en Salvados eludió la refriega y cualquier atisbo de cuerpo a cuerpo.
Hizo esfuerzos estéticos y escénicos para desvincularse de la casta, del mismo modo que Pablo Iglesias evitó cualquier momento de sobresalto.
Tanta fragilidad que el líder de Podemos concedió a Rivera un asombroso pasaje de capitulación.
Rivera: “Hay mucha gente en nuestro país que tiene más dudas de vuestra posible gestión económica, de que cuadréis las cuentas…”Iglesias: “Es verdad”.
Pero los hubo, entre ellos cuando Rivera no supo exponer ni definir los extremos de su política fiscal.
Fuente: http://elpais.com/politica/2015/10/19/actualidad/1445245242_231131.html
