¿De dónde han salido esas dos enzimas, o los dos genes que las codifican?
Tras aislarla en un vertedero de PET, la han bautizado Ideonella sakaiensis: ha nacido una estrella del reciclado.
Y algo parecido, obviando los detalles, ocurre con la MHET hidrolasa, la segunda enzima clave de Ideonella sakaiensis.
En el mejor de los casos, Ideonella sakaiensis nos permitirá degradar nuestros plásticos.
Resolver este enigma no solo tendrá un interés teórico, sino también una gran utilidad para diseñar enzimas que degraden otros plásticos de uso común.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/10/ciencia/1457625716_263331.html
