Si alguna vez protagonizaste alguna de estas situaciones, o una parecida, entérate: no tenías razón.
Pero si tú lo haces una vez y al día siguiente otra mesa hace lo mismo, el restaurador se estará arruinando.
El jefe de sala, con la mayor educación, responde que no es posible: la cocina lleva un buen rato cerrada.
DISCUTIR SOBRE LAS RACIONESUn clásico del cuñadismo y del cliente insoportable es discutir sobre el tamaño de las raciones.
El jefe de sala, supongo que encogido de hombros y de alma, no puede hacer nada: los cocineros ya se han ido.
Fuente: http://elpais.com/elcomidista/2016/09/29/articulo/1475138799_000078.html
