La delicada cuestión del entierro de los terroristas yihadistas, que se ven como “soldados” de un Estado virtual y reniegan de su ciudadanía, se ha convertido en tristemente habitual en Francia.
Fayard), en el que compara lo ocurrido en Estados Unidos tras el 11-S, en España tras el 11-M y en Reino Unido tras los atentado del 7 de julio de 2005.
Tras el 11-S, la principal preocupación ha sido la de separar los restos de los terroristas de los de las víctimas entre la cenizas de las Torres Gemelas.
Antes que Francia, Estados Unidos, España y Reino Unido se han enfrentado a un dilema similar.
Las autoridades querían evitar que se convirtiera en lugar de peregrinaje para posibles simpatizantes, o, al contrario, que la tumba fuera profanada.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/10/actualidad/1470828092_846149.html
