«Han tomado nuestro proyecto, pero quieren contar con otros arquitectos y que no empecemos a funcionar hasta que no pasen dos años», asegura Barroso.
Lo presentó a la Junta de Andalucía, propietaria del deteriorado espacio, pero, según aseguran, la propuesta fue paralizada por la Administración andaluza.
«Por la experiencia vivida, no me creo nada de ningún político respecto a La Carpa», señala Barroso, que ha decidido mantener su compañía de artes escénicas pero abandonar la ciudad «para refrescar los pulmones».
La trayectoria de La Carpa acumula obras a las que asistieron casi 30.000 espectadores en 394 espectáculos, la celebración de 20 festivales y medio centenar de cursos.
Como un circo ambulante, el colectivo ha permanecido el año 2015 esperando poder anclar los cimientos en algún espacio de la ciudad, fuese de propiedad municipal o de la Junta de Andalucía.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/02/24/andalucia/1456310861_498674.html
