Se marchó Benítez, quizá Bale ha visto las orejas al lobo y de repente ha soltado, por fin, un partido de alto compromiso.
Con todo eso junto, más el auxilio de Lucas Vázquez, su mejor socio, salvó al Madrid de despeñarse en Vallecas.
A todo eso le añadió en Vallecas un cero a la derecha: la responsabilidad de un líder, la ambición de un grande.
En Vallecas, falto de tanto líder natural y convertido en único resto de la BBC, se hizo cargo del partido como un gigante.
Muy al contrario, despidió a Ancelotti y trajo en su lugar al servil Benítez, que hizo la pelota a Bale cuanto pudo.
Fuente: http://as.com/opinion/2016/04/25/portada/1461536624_938201.html
