“Sigue habiendo decenas de hombres atrapados en la miseria que constituye la detención indefinida en Guantánamo”, recordó ACLU.
Mohamedou Ould Slahi podrá escribir pronto la palabra “fin” en el capítulo más oscuro de su vida.
La organización de derechos civiles ACLU, que asumió su defensa, celebró la decisión, pero advirtió de que aún queda camino por delante.
De los 76 detenidos que quedan en Guantánamo, 31 han recibido el visto bueno para ser transferidos.
Slahi, que estudió ingeniería electrónica, trabajó varios años en Alemania y Canadá, antes de regresar a su país en 2000.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/21/estados_unidos/1469069259_297826.html
