La federación de atletismo rusa seguiría suspendida, pero la IAAF permitiría participar en Río a aquellos atletas que demostraran que no se habían dopado.
Después de examinar las peticiones de inscripción de los atletas rusos para Río, la IAAF solo aprobó la de la saltadora de longitud Daria Klishina, que lleva años residiendo en Estados Unidos.
Eso significaba que ningún atleta ruso podría participar en ninguna competición organizada fuera de sus fronteras, incluidos grandes mítines, Mundiales, Europeos y Juegos Olímpicos.
El organismo presidido por Thomas Bach anunciará la próxima semana una decisión que puede desencadenar, a dos semanas de Río, una de las crisis más graves del movimiento olímpico.
La decisión del TAS, anunciada el jueves al mediodía, ha confortado y sorprendido al mundo del deporte.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/07/21/actualidad/1469092938_456287.html
