El Día Después si continúan abriéndose heridas con las palabras para vender posiciones contrarias al proceso debería preocupar a los líderes de ambas campañas, a los ciudadanos y a la guerrilla, especialmente a los Romaña que hablan sin medir las consecuencias de sus palabras necias.
No es por ignorancia de Ban Ki-Moon o Barack Obama o tantos otros que reconocen el proceso de paz en Colombia como histórico.
Pero no era posible de otra manera llegar a tener a la guerrilla en Colombia vestida de civil y proclamando su transformación en partido político.
Y es que ese ha sido el propósito desde siempre y para lo cual se hacen los procesos de paz en el mundo.
El problema de la “verdad” o la mentira política son las consecuencias cuando hayan logrado validar los prejuicios y la sociedad pague las consecuencias.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/23/actualidad/1474662215_473753.html
