“Fui partícipe y testigo al mismo tiempo del proceso porque Giada era como una fuerza de la naturaleza en este proyecto”, dice Dafoe en entrevista con EL PAÍS.
“Es posible existir en los dos mundos al mismo tiempo.
Su voz se proyecta en la sala como si estuviera en el escenario del Teatro X de Wisconsin, donde Dafoe comenzó su carrera en los años setenta.
En 1977, Dafoe se mudó a Nueva York para fundar el grupo Wooster, con el que montó varias obras experimentales.
El sonido tiene cadencia y ritmo y se produce cada vez que Williem Dafoe pronuncia una palabra.
Fuente original: El dulce secreto de Willem Dafoe | Cultura | EL PAÍS
