Un momento histórico y novedoso que apuntala el uso del español como arma política en el imperio del norte.
Hay un conflicto con los que hablan español y su integración.
Así, la potencia mundial comenzó a estudiar un estatus jurídico para Puerto Rico y a dar salida al enorme aluvión de habitantes que llegaban a Nueva York.
Y así como Felipe VI entendió la importancia de asistir a Puerto Rico, también debe considerarse utilizar el español como elemento de presión y de poder político, como ha dejado claro Obama.
El conflicto acabó en diciembre de ese año con la firma del Tratado de París por el que Guam, Filipinas y Puerto Rico fueron entregadas a los estadounidenses por 20 millones de dólares.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/27/actualidad/1459112016_534978.html
