LIBERTAD EN LA CANCHA: LAS FUTBOLISTAS DE UNIÓN HIDALGO
Unión Hidalgo, Oax.- Karell Zárate Orozco todavía no nacía cuando México fue sede del último mundial de fútbol en 1986. Hoy, a sus 25 años de edad, es futbolista de origen zapoteca del Club Palmeras de Unión Hidalgo, Oaxaca, integrado por 15 jugadoras entre 14 y 39 años de edad, quienes celebran que México sea sede de la Copa FIFA 2026, y por supuesto, añoran asistir al menos a un partido de futbol para ver a sus ídolos.
Entre broma y broma, juegan a organizarse e ir a uno de los partidos que se harán en la Ciudad de México y otras sedes de la República Mexicana; sin embargo, les detiene el alto costo de los boletos. Entonces opinan que será a través de la televisión donde aprecien estos partidos.
El fútbol es su pasión, entrenan todas las tardes de 5 a 7 de la noche en su barrio llamado “Barrio de los palmeros”, a veces hacen retas entre ellas mismas, y otras veces con el equipo de fútbol varonil.
Con su playera blanca de rayas verdes, sus tacos y mucha energía, las jugadoras zapotecas patean el balón. Para ellas, jugar con sus amigos del equipo varonil es fortalecer más este deporte, porque aseguran es un deporte que no tiene género.
La Brecha de la FIFA
Las mujeres en esta comunidad zapoteca tuvieron que crear su propia liga para ser más visibles y ahí pudieran compartir todo su talento en este deporte, que aseguran debe ser igual para todas y todos.
“Antes el fútbol lo jugaban los hombres, pero dijimos que las mujeres también podíamos, y así creamos esta liga de puras futbolistas zapotecas de la comunidad, hay de todas las edades, nos gusta mucho el deporte, y más el fútbol”, agregaron.
Ser de un grupo indígena no impide jugar y aseguran que un deporte no tiene género, y además, en este año es muy visible para México.
Seguidora de Messi y de Alex Mora, Karell disfruta de jugar este deporte, que recalca le da mucha libertad y que también ha servido para unirlas más. “Así nos fogueamos y agarramos valor” dicen, mientras patean el balón de un lado a otro, en donde afirman que el fútbol les ha dado libertad, no solo dentro de la cancha, sino fuera.
“El fútbol nos demuestra que las mujeres podemos con todo lo que nos proponemos, y lo mejor es que acá hay mucho respeto por nosotras, somos más que jugadoras, somos amigas”, dice Sofía Catarina Matus Bernal de 35 años de edad.
Mamá y futbolista, asegura que mover un balón a sus pies y tocarlo con las manos no la hace más ni menos, si no una persona. Sofía conoció el fútbol por sus hermanos, quienes en todo momento practicaban ese deporte, y así le contagiaron el gusto.
Su equipo favorito es el club América, y señala que siempre está atenta a sus partidos y todo lo que tenga que ver con los futbolistas, es apasionada de este deporte, que también su hijo menor de edad practica.
Territorio Conquistado
“En la casa todos hablan de fútbol, mi hermano forma parte del equipo varonil de la liga del pueblo, y ahora con el mundial nos dice que nos llevará, claro, sería una gran oportunidad de poder admirar a los futbolistas profesionales”, manifiesta con anhelo.
Cecilia Marín de 34 años de edad es otra de las integrantes del Club Palmeras de Unión Hidalgo, es mamá y vive en el Barrio de los Coheteros. Reunirse para patear el balón y convivir en este deporte considera ha ido más allá de un club, ahora son más amigas y hasta se consideran hermanas.
“Lo que quiero es ser ejemplo para mi hija, el fútbol nos hace sentir muy libres y con mucha energía, no hay género, no hay edad, ni profesión para este deporte, entonces mi recomendación es que todas las niñas y mujeres lo practiquen”, señala.
Durante 120 minutos al día, las integrantes patean el balón, se divierten jugando y lo mejor -dicen-, practican un deporte, que hoy ya no es catalogado solo para hombres, si no para quienes lo deseen practicar como su deporte favorito.
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