Lo hará varias veces, con distintos productores, porque está en el Mercado de Cannes, 13.000 metros cuadrados de gran bazar fílmico, y la gente que no compra… vende.
Como en el gran bazar de Estambul, hay especias para todos los gustos.
“Todos sabemos que las promos suelen ser mejores que las películas, pero en estos casos no es así.
Muy cerca, dentro de las salas que proyectan películas para los ojos de los compradores desde las ocho de la mañana, se sientan ojeadores de las distribuidoras.
Por primera vez, Cannes da la sensación de no estar tan poblado, con muchedumbres a la puerta del Palais Des Festivals.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/05/15/actualidad/1463338081_819351.html
