En este caso, se analiza si intentó comprar el silencio del ex director de la petrolera Nestro Cervero, uno de los delatores de la Operación Lava Jato.
La acusación de la fiscalía, conocida la semana pasada, aprecia indicios de delitos de corrupción pasiva y blanqueo de capitales relativos.
El juez ha entendido que hay suficientes indicios para juzgar al expresidente.
Moro también ha matizado la hipótesis de que Lula y su esposa Marisa Letícia, también imputada, sean los dueños del tríplex en Guarujá.
Pero lamentó que la rueda de prensa de la fiscalía había sido un circo mediático: “Un país fuerte necesita de instituciones fuertes.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/20/actualidad/1474406351_503654.html
