Se trataba del Bajorelieve olmeca de Xoc, un grabado de más de dos metros de altura elaborado sobre una gigantezca piedra 3.000 años atrás.
La descripción del objeto coincidía con la que la arqueóloga Susanna Ekholm-Miller hizo en 1968 en su libro El grabado rupestre olmeca de Xoc.
En las próximas semanas, el Bajorrelieve olmeca de Xoc volverá a México.
El grabado que maravilló al autor de El tesoro de la Sierra Madre y a otros expedicionistas fue hallado la semana pasada en París.
Hasta ahora los investigadores desconocen el propósito de esta piezaOriginalmente el Bajorrelieve olmeca de Xoc se encontraba tallado en una gigantesca roca cercana al pueblo chiapaneco de Ocosingo.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2015/10/06/actualidad/1444156667_024789.html
