La octogenaria artista, viuda de John Lennon, tuvo que ser hospitalizada el pasado viernes por una gripe.
«Es una historia famosa, la de que yo no era aceptada por el mundo», reconoce Ono.
«Cuando pasa algo bonito siempre quiero compartirlo con John», reconoce.
«Pero no quiero mudarme porque es el sitio donde John y yo, en los últimos momentos, estuvimos juntos».
Una semana antes, Ono recogía un premio como figura inspiradora en el mundo de la música.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/03/01/actualidad/1456857917_222262.html
