La talla de San Miguel, antes y después de la restauración.
La víctima, en este caso, ha sido una talla del siglo XVII de San Miguel Arcángel, lo que ha indignado a muchos vecinos.
Lo que ha pasado es más bien un nuevo caso eccehomo.
Son las palabras que más dedican los habitantes de Peñaranda de Bracamonte a su patrón estos días.
Y no porque una ola de anticlericalismo haya invadido la localidad salmantina de 6.500 habitantes.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/20/videos/1469031412_850418.html
