En cambio, Hamilton, que entró dos vueltas más tarde, se calzó los blandos.
El podio, pues, lo coparon Hamilton, Daniel Ricciardo y Max Verstappen, cada vez más habituado a pisar el cajón.
Mientras Hamilton se impuso sin problemas, conduciendo con una solvencia insuperable, Rosberg acabó cuarto, superado por los dos Red Bull, con los que nunca estuvo en condiciones de luchar.
En el Gran Premio de Alemania, al lado de su domicilio, Rosberg realizó una pésima salida que le condicionó toda la carrera.
Rosberg paró en el taller por tercera vez en la 44ª vuelta y pagó su sanción de cinco segundos.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/07/31/actualidad/1469972722_454336.html
