Sabía que tenía que ser así», cuenta sentada desde una butaca, perfectamente estirada.
Como Luis Miguel, otro niño estrella —debutó a los 12 años—, Belinda sólo admite que tomen fotos de su lado derecho y no se fia de nadie que no conoce bien.
Belinda Peregrín Schüll mira de lado porque sospecha que la parte izquierda de su cara no es lo suficientemente perfecta.
Al principio puedo parecer seria o callada, pero cuando agarro confianza soy muy buena onda», explica Belinda.
Empezó a los ocho años y pronto se convirtió en un icono pop de la década de los noventa en México.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/07/estilo/1465308430_477758.html
