“No creo este sea el problema fundamental, el problema es el odio”.
Durante el tiroteo había muchos policías negros que lo que hacía era ayudar a la gente para que se protegiera”.
Nos hemos vuelto muy individualistas y muy egoístas”, dice Crissy Herderson de 29 años, tras unas aparatosas gafas de sol que le tapan la mitad de su cara blanca y pecosa.
Hoy tiene una colección de nueve armas cortas en un mueble del salón.
Tras ese primer mensaje casi ecuménico, el tono cambia al preguntarle por la relación entre el fácil acceso a las armas de fuego y sucesos como el de Dallas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/09/actualidad/1468027672_647025.html
