Victoria sin mucho brillo la que ha cosechado el Real Madrid ante el Espanyol (0-2) en un partido en el que James fue el gran protagonista.
El colombiano desniveló el partido tras tirar un caño y sacarse un latigazo seco al palo largo de la meta de Diego López, que se reencontraba con el Madrid tras su paso por el Milán.
Al igual que frente al Sporting de Portugal, el Madrid no empezó bien, sin control, sin ocasiones.
Carburaron los de Zidane al tiempo que Kroos, que tuvo que entrar por la lesión de Casemiro, empezó a jugar.
El descanso volvió a aturdir a los de Zidane, que se vieron dominados por el Espanyol en el arranque.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/09/18/actualidad/1474202948_110227.html
