Aunque en 1907 Rubén Darío ya era Darío, el mundo se le agrietaba.
Pertenecen a Poemas del otoño y abren el mítico Cuaderno de hule negro, en el que Rubén Darío (1867-1916) se refugió para trabajar entre 1907 y 1908.
Es el refugio de un «Daríoya reconocido, pero de un hombre bueno del que muchos se aprovechan”, añade Oviedo.
Allí llega Darío en busca de paz, tras la Tercera Conferencia Panamericana, decepcionado ante la falta de unidad de los países latinoamericanos.
ampliar foto Manuscrito del poema ‘Canción de otoño’, de Darío.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/06/04/actualidad/1465066732_952546.html
