Según Pine, esto podría ser contraproducente, al reforzar este sentimiento negativo.
Este es el motivo principal para escoger la ropa que nos ponemos, según una encuesta entre 400 personas realizada por Karen J. Pine.
Los disfrazados de Miranda tenían la impresión de que habían caminado mucho más que quienes llevaban su propia ropa.
Pine no les obligó a hacer pesas, pero a lo mejor habría funcionado, como revela otro experimento, esta vez con ropa roja.
Algunos lo hicieron con su ropa habitual y otros se vieron obligados a vestirse como Carmen Miranda.
Fuente: http://elpais.com/verne/2016/02/18/articulo/1455797341_465447.html
