Pero el factor que está introduciendo un cambio drástico en el mercado energético es la explosión de las energías renovables.
Están en ciernes tres directivas (renovables, eficiencia energética y mercados) que prometen decir mucho sobre nada y nada sobre mucho.
Y ésta, como efecto de la depresión de los precios de las renovables, resulta desplazada por su baja competitividad relativa.
En fechas próximas, Bruselas quiere orear el mercado energético europeo.
El problema es que las renovables, cuya materia prima es inagotable y limpia (bueno, son marginalmente sucias) requieren tecnologías caras que han sido financiadas parcialmente con dinero público no reembolsable.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/10/07/actualidad/1475836365_377470.html
