La derecha que hoy celebra la caída de Rousseff va a ser rechazada otra vez.
También, simbólicamente, de la izquierda en el poder, porque ni los partidarios más populares, que apoyaban al PT desde su fundación en los ochenta, ven al partido como lo veían antes.
Hoy se espera que 81 senadores destituyan a la presidenta, que no podrá presentarse a unas elecciones en ocho años.
De esta forma, la izquierda, que hoy se ve acosada, volverá en 2018.
Lo que sucedió este 29 de agosto en Brasil fue teatro.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/29/actualidad/1472507307_128574.html
