Del casi nada al todo en apenas seis años, poco más de lo que necesita una viña para propiciar un vino.
La fiesta comienza hoy, viernes, en la Plaza de la Constitución de Santiago, con un acto institucional que une vino y gastronomía.
También es uno de los responsables de la reivindicación del hasta ahora humilde vino pipeño y la uva país, tradicionalmente relegados al terreno de los vinos de batalla.
“Hasta 2006”, me dice, “no hubo pequeños productores; sólo Mari Luz Marín y Álvaro Espinoza”.
Seis años después tiene 33 miembros y ha influido en todos los estamentos del sector.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/02/estilo/1472767466_416750.html
