Se había convertido de repente, confesó, en «un judío político» incapaz de votar al partido laborista de Corbyn y Livingstone.
Pero marcaré la papeleta al lado del emblema rojo del partido laborista con menos ilusión que si lo hubiese hecho hace una semana.
Esta es la consecuencia del huracán político desatado la semana pesada tras la confirmación de las sospechas recurrentes a lo largo de los últimos meses de que el partido laborista de Jeremy Corbyn, hombre todo la vida de la izquierda radical, ha sido infectado por el virus antijudío.
«Cuando Hitler ganó su elección en 1932 su política era que había que mover a los judíos a Israel,» dijo Livingstone.
Lo dijo ofreciendo disculpas a Khan, reconociendo que el candidato musulmán había reaccionado contra Livingstone mucho más rápidamente que Corbyn.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/01/actualidad/1462119357_271202.html
