“Hay que evitar el catastrofismo, pero es difícil hacer un balance positivo de la andadura de Rajoy en Bruselas”, cierra Molina.
Más sombras que luces, en fin, para una España cuyos contornos se desvanecen, se evaporan, se difuminan en Bruselas.
La voz de Rajoy apenas se ha oído en los Consejos —salvo contadas excepciones—, aseguran diplomáticos de media docena de delegaciones.
La mitad de los españoles cree que España juega en la UE un papel menos importante que hace 10 años, según un estudio de Pew.
El resultado es una “posición marginal” entre los grandes países: incluso por detrás de Polonia, según el ECFRl.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/06/14/actualidad/1465922685_418857.html
