“Todo eso requiere un gran aporte de energía y hace falta explicar cuál fue el agente capaz de proporcionarla”, explica el investigador.
El tracto intestinal se hace más corto, la masa encefálica crece, el tamaño corporal es mayor, el aparato masticatorio se modifica.
El proyecto que coordina Mercader es el de mayor cuantía económica dentro del conjunto y agrupa a 20 investigadores de Canadá, España, Tanzania y EE.
Hace casi dos millones de años, en la sabana de África, un homínido peludo y bajito levantó un hacha de piedra amenazadora y… comenzó a prepararse la comida.
Los primeros encuentros socialesEl proyecto, que durará siete años, también investiga otra cuestión más compleja.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/16/ciencia/1474041328_419351.html
