Muchas mujeres residentes en la ciudad en edad fértil, entre los 18 y los 45 años, optan directamente por no tener hijos.
Los que estén en edad de procrear deben tener un segundo hijo; aquellos ya demasiado mayores han de “educar y encomendar” a sus hijos en edad fértil la tarea de darles un segundo nieto.
La ciudad de Yichang, en Hubei, en el centro de China, era famosa en el país por su estricto cumplimiento de la política del hijo único.
Su estricta aplicación de las órdenes demográficas de Pekín le habían valido ser designada oficialmente en 2010 como un ejemplo nacional.
Pero con la abolición el año pasado de la norma que imponía un solo descendiente a cada pareja, las tornas han cambiado.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/22/actualidad/1474562207_959805.html
