Mucho se critica a Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid, pero nadie le puede cuestionar su devoción al club.
Sí, sí; critiquen a Florentino Pérez de todo lo que quieran, pero no del peor pecado, de aquello que hoy define al club más importante de Londres: la falta de ambición.
Con lo cual en la práctica no hay nadie más poderoso en el Arsenal que Wenger.
Lo mismo no se puede decir del dueño del Arsenal, un hombre de negocios estadounidense llamado Stan Kroenke del que poco sabemos.
Esto ayuda a explicar el misterio de cómo diablos sigue Arséne Wenger como entrenador del Arsenal.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/03/05/actualidad/1457199741_981264.html
