El avión, que todavía no había despegado, fue evacuado y los pasajeros pudieron cubrir sus trayectos a través de otros vuelos, según la compañía aérea.
El portavoz asegura que Samsung ha pedido a la compañía aérea y a las autoridades competentes que se les entregue el teléfono para comprobar que realmente se trata de un móvil de reemplazo, como asegura el pasajero.
Un portavoz de Samsung España ha explicado en declaraciones a EL PAÍS que la compañía no ha podido verificar aún que el terminal afectado sea un Galaxy Note 7.
«Me saqué el teléfono y lo tiré en el suelo, porque no quería que me explotara en la mano», ha declarado.
La compañía telefónica anunció el mes pasado que remplazaría 2,5 millones del modelo Samsung Galaxy Note 7, ya que presentaba un defecto en su batería, que podría provocar que los dispositivos estallaran en llamas o llegaran a explotar.
Fuente: http://elpais.com/tecnologia/2016/10/06/actualidad/1475731363_010088.html
