La zona del Salton Sea está justo al final de la falla de San Andrés.
Cada uno de esos pequeños sismos tiene un impacto en la falla de San Andrés, hasta que un día se mueva.
Los movimientos en esa zona hacen cosquillas a la gran falla, por así decirlo.
La falla de San Andrés no es una línea continua, sino un sistema de fallas que se extiende a lo largo de 1.200 kilómetros.
La posibilidad de un gran terremoto, el llamado ‘Big one’, con origen en la falla de San Andrés y consecuencias devastadoras para los valles que forman Los Ángeles, es una constante en la vida de los angelinos y una estupenda fuente de entretenimiento para Hollywood.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/10/04/ciencia/1475574853_514851.html
