Estas bandas encuentran en los resquicios de la ley y en la lentitud del proceso judicial un filón para la extorsión.
La denuncia por extorsión, señala Toni Garriga, tampoco es sinónimo de un rápido desalojo.
Denuncias el chantaje y la extorsión, pero no recuperas la casa.
“Denuncias el chantaje y la extorsión, pero sigues sin recuperar la posesión.
Sin embargo, se ampara en la misma legislación y utiliza los resortes del derecho a la vivienda para funcionar.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/09/15/catalunya/1473958391_704593.html
