Cuando un escritor escribe un libro, se pone a pensar en el siguiente, que quizá le salga o quizá no.
Cuando un criminal se hace famoso, escribe un libro.
Cuando un alpinista se hace famoso, escribe un libro.
Cuando un deportista se hace famoso, escribe un libro.
Cuando un cocinero se hace famoso, escribe un libro.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/16/opinion/1466086900_922528.html
