El aficionado anónimo ha luchado por encontrar entrada frente a esa muralla tras la que se las reparten los que tienen relaciones.
Ya que ha costado tanto encontrar la entrada, bueno será mostrarse a la altura de ese privilegio, sea merecido o no.
Lo que ha llegado a los dos clubes es poco más de la mitad del aforo.
Florentino me retiró hace tiempo el regalo de su voz, pero me consta que anda en las mismas.
Y aún de eso que les ha llegado, ellos han destinado un buen pellizco a sus propias relaciones.
Fuente: http://opinion.as.com/opinion/2016/05/26/portada/1464218724_197513.html
