A continuación, le contamos qué animales se utilizan para cada disciplina y por qué, aparentemente, son irreemplazables.
A finales de septiembre, la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE), en colaboración con la European Animal Research Association (EARA), presentó el primer Acuerdo de transparencia sobre el uso de animales en experimentación científica en España.
Más de noventa instituciones, sociedades y centros de investigación se han adherido al este tratado que tiene como objetivo ofrecer respuestas científicas y rigurosas a este controvertido debate.
“Cuando un laboratorio utiliza un animal para cualquier investigación es porque no existe otro medio o modelo que ofrezca un resultado significativo”, opina Emma Martínez Sánchez, responsable de comunicación en Londres de EARA: “Ahora bien, dentro de cada campo de estudio algunas especies son más adecuadas que otras para investigar cada tema en concreto”.
La legislación europea encargada de ordenar y vigilar el uso de animales en investigación científica es muy estricta y se ha desarrollado siguiendo los principios conocidos como “ ‘las 3 R’ (Reemplazo, reducción, refinamiento)»: Los investigadores están obligados, y deben demostrar por adelantado que no existe ninguna alternativa al uso de modelos animales y, además, detallar claramente qué van a hacer para minimizar tanto el número como su sufrimiento.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/10/13/fotorrelato/1476369974_365547.html
