Y anota: “Siempre tengo presente esa definición de Aristóteles y también de Nietzsche: para el hombre, ser, existir, quiere decir vivir.
Desde la perspectiva del Estado, el ciudadano se ha convertido en un terrorista virtual.
La filosofía es siempre política”.
El interés de Agamben por las artes plásticas puede apreciarse en uno de sus últimos títulos, La muchacha indecible.
Desde esta perspectiva, Agamben se plantea la relación entre ética y política.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/04/19/babelia/1461061660_628743.html
