La sonda Rosetta, que orbita el cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko, estaba fotografiando la superficie de esta masa de roca y hielo que viaja a 14 kilómetros por segundo.
La batería se le acabó a los tres días y la sonda entró en hibernación.
Finalmente se la pudo localizar haciendo una pasada a más baja altura sobre el 67P.
Perdida «para siempre»“Empezábamos a pensar que habíamos perdido a Philae para siempre”, ha reconocido Patrick Martin, el jefe de Rosetta.
Uno de sus objetivos era localizar a su hermana Philae, la nave que consiguió aterrizar en la superficie del cometa convirtiéndose en la primera que lograba una hazaña así.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/05/ciencia/1473089398_762100.html
