De hecho, en febrero, cuando el conservador habló por primera vez de la celebración del referéndum aseguró que quien vote no, «votará por la independencia de Hungría».
Este primer día, Hungría la ha aplicado ya a 600 personas.
Un referéndum, recalca Tamas Boras, codirector del think tank Policy Solutions, “no tendrá ningún valor legal”.
Esta alianza informal, que forman Polonia, Hungría, Eslovaquia y Chequia, se ha hecho fuerte en un discurso por el control de las fronteras.
Policías húngaros detienen a una familia siria en Bicske (Hungría) en 2015.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/05/actualidad/1467708886_098713.html
