En determinadas economías esa necesidad es absolutamente prioritaria en su materialización en destinos básicos como son las infraestructuras.
Es el caso de América Latina, donde el crecimiento a largo plazo está ahora más amenazado que en las dos décadas precedentes.
Un entorno, en definitiva, poco propicio para eliminar ese cuello de botella que para el desarrollo de la región constituye la ausencia de infraestructuras suficientes.
Esas carencias en todo tipo de infraestructuras no son precisamente una novedad.
Tras la contracción del año pasado y este, la expansión del PIB del conjunto de las economías latinoamericanas no superara el 1,6% el año que viene.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/08/19/actualidad/1471604929_617258.html
