Nada de eso se vivió hoy en la residencia oficial del presidente de México.
Carcajada, chistes instantáneos, memes regalados y abierta burla son también algunos de los ingredientes que se filtran en la saliva del alma de México.
Este triste gringo no cambió su idea de México aunque intentó convencernos de lo contrario.
Todo revuelto: el enojo con hartazgo y la risa aunque duela… porque en el fondo este inesperado capítulo en nuestra particular historia nacional de la infamia no es mera anécdota y hasta parece apellido.
Jorge F. Hernándezblogs.elpais.com/café-de-madrid/
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/09/01/actualidad/1472693513_638226.html
