Para los próximos de Río de Janeiro ya se están coordinando Airbnb y los organizadores para ofrecer alojamiento adicionales.
Poniendo en contacto a través de Internet ofertas y demandas de alojamiento entre particulares ha creado una nueva manera de hacer turismo.
Airbnb ya se ha puesto manos a la obra, y en sus últimas comunicaciones ya anuncia estrategias para potenciar el factor humano.
Airbnb invirtió ocho millones de dólares en convencer a los sanfranciscanos para que votaron en contra, lo que al final hizo un ajustado 55%.
En Los Ángeles se está debatiendo prohibir ofertas de alojamientos temporales en viviendas que no sean primeras residencias.
Fuente: http://elpais.com/tecnologia/2016/04/28/actualidad/1461835137_256536.html
