Solo faltaba Juan Gabriel, que murió mientras su amiga del alma preparaba su gran regreso.
Isabel Pantoja al comienzo del concierto que ofreció en el Teatro Real de Aranjuez.
Juanjo Martín / ATLASDice mucho que, para la España supersticiosa, la Pantoja sea una certeza.
Ni hablar de la obra y diretes de la Pantoja, por fin de regreso, un reality-show en sí misma, con sus pasiones, llantos, gestos rotos, exclusivas millonarias y fraudes.
Cuando se levantó el telón en el Teatro Real de Aranjuez, algunos no vieron a una cantante, ni siquiera a una estrella: contemplaron una aparición.
Fuente original: Isabel Pantoja: vuelve el teatro de los sollozos y gestos rotos | Cultura | EL PAÍS
