El llamado statu quo —la ocupación israelí de Cisjordania y el no reconocimiento del derecho de Israel a un Estado seguro— no puede prolongarse por más tiempo.
Israelíes y palestinos tienen que sentarse cuanto antes a negociar, con honradez por ambas partes, un acuerdo de paz.
El presidente palestino, Mahmud Abbas, debe entender que declarar por enterrados los acuerdos de Oslo no le exime de controlar a los suyos y sentarse a negociar con Israel.
El tiempo se agota.
Y con la aparición de un actor —el Estado Islámico— para quien un nuevo enfrentamiento abierto entre israelíes y palestinos sería una buenísima noticia.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/13/opinion/1444757029_573460.html
