Jara confía en que próxima mesa tripartita avanzará entre 70 y 80% del pliego magisterial
El gobernador de Oaxaca aseguró que existe disposición para continuar el diálogo con la Sección 22, aunque reconoció que la reunión más reciente fue considerada insuficiente por la asamblea estatal del magisterio.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, confió en que la siguiente sesión de la mesa tripartita, en la que el gobierno federal lleva la voz cantante, logrará atender entre el 70 y el 80 por ciento de las demandas de la Sección 22 del SNTE-CNTE.
El planteamiento ocurre luego de que la segunda ronda de negociaciones en la Secretaría de Gobernación arrojó avances parciales que el sindicato calificó como insuficientes.
“Esperemos que la otra reunión sea un avance de su pliego petitorio, no en un 100 por ciento, pero sí un 70, un 80 por ciento”, declaró el mandatario estatal.
Jara Cruz aseguró que el gobierno de Oaxaca mantiene la “mejor disposición” para acompañar el proceso, aunque no precisó una fecha definida para el siguiente encuentro.
El gobernador describió la sesión más reciente como una reunión en la que cada dependencia federal presentó respuestas puntuales a los planteamientos del magisterio.
Destacó que el ISSSTE informó un avance del 47 por ciento en obra en la entidad y el compromiso de abrir nuevos hospitales en Oaxaca.
También señaló que el gobierno federal ofreció 300 millones de pesos adicionales para el pago de incidencias administrativas y nuevas contrataciones docentes.
En la reunión participó además Mario Delgado, secretario de Educación Pública, quien presentó posicionamientos sobre los pendientes educativos incluidos en el pliego.
La mesa tripartita reunió a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; al secretario de Educación Pública, Mario Delgado; al director general del ISSSTE, Martí Batres; y al gobernador Salomón Jara Cruz.
Frente a ellos acudió una comisión de 18 docentes encabezada por la secretaria general de la Sección 22, Yenny Aracely Pérez Martínez.
El encuentro se reanudó luego de dos días de suspensión provocados por el enfrentamiento entre maestros y pobladores de San Pablo Villa de Mitla.
Jara Cruz reconoció que la asamblea estatal magisterial celebrada el sábado calificó los resultados como insuficientes, pero descartó que esa valoración cierre el proceso de negociación.
El mandatario insistió en que el diálogo continuará tanto por parte de la Secretaría de Gobernación como del gobierno estatal, y afirmó que la siguiente reunión podría realizarse en los próximos días.
Análisis
El mensaje de Jara Cruz busca elevar la expectativa de avance en un momento delicado: la Sección 22 mantiene presión en Oaxaca y en la Ciudad de México, mientras el conflicto magisterial ya rebasó el ámbito educativo para instalarse en la gobernabilidad estatal.
La cifra de 70 a 80 por ciento funciona como una apuesta política. Sugiere que existe margen para resolver una parte amplia del pliego, pero también expone al gobierno a un costo mayor si la próxima mesa vuelve a concluir sin compromisos claros, calendarios verificables o respuestas por escrito.
El punto clave será distinguir entre avances administrativos y demandas estructurales. Pagos de incidencias, contrataciones u obras del ISSSTE pueden destrabar tensiones inmediatas; sin embargo, los temas de fondo, como la Ley del ISSSTE de 2007 y el modelo de carrera docente, dependen principalmente de la Federación.
El abogado del diablo
El optimismo del gobernador puede ser leído como una señal de voluntad política, pero también como una medición riesgosa. Un avance porcentual no necesariamente equivale a solución si los puntos atendidos son secundarios frente a las demandas centrales del magisterio.
Desde esa óptica, la Sección 22 podría aceptar avances parciales sin levantar el paro si considera que los asuntos de mayor peso siguen intactos. Para que la mesa tenga efectos reales, el gobierno necesitará traducir las promesas en fechas, montos, responsables institucionales y acuerdos firmados.
