Jara lanza “Sicarú Lula, Linda Oaxaca”, programa metropolitano con inversión de 2 mil 878 mdp
La estrategia busca transformar la imagen urbana, fortalecer servicios públicos y mejorar la calidad de vida en seis municipios del núcleo metropolitano de Oaxaca.
El gobernador Salomón Jara Cruz puso en marcha el programa “Sicarú Lula, Linda Oaxaca” —cuyo nombre toma la voz zapoteca sicarú, que significa “bello” o “hermoso”— como estrategia integral para transformar la imagen urbana, fortalecer los servicios públicos y mejorar la calidad de vida en la Zona Metropolitana de Oaxaca.
El programa contempla una inversión de 2 mil 878 millones de pesos y la participación coordinada de diversas dependencias y secretarías del gobierno estatal.
Las acciones se concentrarán en seis municipios: Oaxaca de Juárez, Santa Cruz Xoxocotlán, Santa Lucía del Camino, San Antonio de la Cal, San Jacinto Amilpas y San Sebastián Tutla, que forman parte del núcleo urbano consolidado de la metrópoli oaxaqueña.
El plan incluye embellecimiento urbano, mejoramiento de accesos a la ciudad, participación ciudadana y coordinación con el sector empresarial y autoridades municipales. Los resultados se plantean en tres horizontes: corto, mediano y largo plazo.
“Queremos una ciudad que refleje la grandeza de nuestro pueblo y que esté a la altura de las mejores del país”.
Así lo declaró Jara Cruz durante la presentación del programa.
Planeación metropolitana
La iniciativa se suma a otras acciones metropolitanas impulsadas por la administración estatal.
En octubre de 2025, el Gobierno de Oaxaca formalizó el Programa de Ordenamiento de la Zona Metropolitana de Oaxaca (POZMO), instrumento normativo que, según el propio gobernador, subsanó más de tres décadas de rezago en planeación urbana.
Ese documento, integrado por 27 municipios, establece estrategias de crecimiento ordenado, zonificación, movilidad y protección de espacios naturales.
Inversiones previas en la zona
En los meses previos al lanzamiento del programa, el gobierno estatal acumuló una serie de inversiones en la zona metropolitana.
Entre ellas se encuentran la rehabilitación de cinco kilómetros del antiguo camino a Monte Albán, con una inversión de 43.77 millones de pesos; la perforación de tres pozos de agua potable por cerca de 13 millones de pesos —uno de ellos en Santa Cruz Xoxocotlán—, y el inicio de un fraccionamiento de vivienda social en San Jacinto Amilpas.
La inversión de 2 mil 878 millones de pesos del nuevo programa busca concentrar y ampliar ese esfuerzo bajo un solo esquema de coordinación.
La Zona Metropolitana de Oaxaca concentra alrededor de 745 mil habitantes y agrupa más de dos decenas de municipios en los Valles Centrales del estado.
Históricamente, la fragmentación política entre los municipios que la integran ha dificultado la ejecución de proyectos de alcance metropolitano y la distribución equitativa de servicios públicos.
Con “Sicarú Lula, Linda Oaxaca”, el Ejecutivo estatal busca articular esa coordinación desde el gobierno del estado, asumiendo un rol de impulso ante la dispersión institucional que caracteriza a la zona urbana.
Análisis
El lanzamiento de “Sicarú Lula, Linda Oaxaca” busca colocar al gobierno estatal como eje articulador de la agenda metropolitana, un terreno históricamente complicado por la fragmentación municipal en los Valles Centrales.
La inversión anunciada es significativa, pero el reto estará en convertirla en obras y servicios visibles para la población. Embellecer la imagen urbana puede tener impacto simbólico y turístico, pero deberá ir acompañado de mejoras reales en movilidad, agua, residuos, seguridad, infraestructura y espacios públicos.
La referencia al POZMO permite presentar el programa como parte de una estrategia de planeación más amplia. Sin embargo, la planeación metropolitana solo funciona si los municipios ceden parte de su lógica aislada y aceptan coordinación efectiva.
El éxito del programa dependerá de tres factores: transparencia en el uso de los recursos, coordinación municipal sostenida y capacidad de medir resultados en el corto, mediano y largo plazo.
El abogado del diablo
Desde la perspectiva del gobierno estatal, concentrar inversiones bajo un programa metropolitano puede ordenar acciones dispersas y dar dirección a una zona urbana que ha crecido sin suficiente planeación.
Desde una mirada crítica, el riesgo es que el programa se perciba como una estrategia de imagen si no se explican con precisión las obras, los montos por municipio, los calendarios y los mecanismos de evaluación.
También puede haber tensiones políticas: los municipios metropolitanos tienen intereses propios y no siempre comparten prioridades. Coordinar seis gobiernos locales en torno a una agenda común exigirá algo más que anuncios y actos públicos.
La pregunta central será si “Sicarú Lula, Linda Oaxaca” logra transformar problemas metropolitanos de fondo o si termina limitado a intervenciones urbanas visibles, pero insuficientes.
